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2017-12-19

Por: I.Q y M en C. María Teresa Álvarez

EL pH DE la piel

La piel de una persona sana está cubierta por un manto ácido.  Esta acidez puede cambiar cuando se tiene alguna enfermedad, cambiando estos valores hacia el rango neutro o alcalino.

El excesivo uso del jabón también induce este cambio. Si la piel se lava con una solución de agua y jabón o con un producto alcalino se remueve el sebo de la superficie de la piel pero se deja una película alcalina sobre la superficie de la misma.  Si esta operación es muy frecuente y si el producto es muy alcalino se aleja a la película de la piel del pH fisiológico, se aumentan también las posibilidades de irritación y la piel tendrá que utilizar su capacidad de actuar como “buffer “amortiguando la alcalinidad.

El empleo de cremas y lociones ligeramente ácidas cuyo pH sea lo más cercano posible al de la piel disminuye a un mínimo la posibilidad de irritación .Las cremas y lociones que se encuentran a valores muy bajos de pH como por ejemplo cercanos a 4 atacan a la queratina de la capa córnea y esto solo es aconsejable en casos de queratinización anormal como puede ser en algunos casos de acné.

El pH tiene también una gran relación con la flora microbiana de la piel. Los microorganismos no patógenos residentes en una piel sana como el  Sthaphylococcus. Epidermidis se desarrollan a valores de pH ácidos y contribuyen a mantener el pH cercano a  5  dando en cierta medida origen al “manto ácido “.  Los microorganismos patógenos para la piel se desarrollan a valores de pH cercanos a la neutralidad.  Así la acidez de la piel es un factor muy importante en el control de la flora microbiana cutánea.

Por otro lado existe una relación directa entre el pH, el grado de hidratación y la capacidad o posibilidad de adquirir infecciones.  La piel tendrá una mínima capacidad de retención de agua a valores de pH bajos cercanos a 4 y aumentará la capacidad de retención de agua conforme aumente el valor del pH.  Así a valores del pH de la piel inferiores a 5 se tendrá una piel deshidratada. Pero por otro lado si el pH aumenta a valores mayores de 6 se tiene la posibilidad de desarrollar microorganismos patógenos como es el caso de Propionibacterium  acnés.   Una piel con valores mayores a 6 tendrá un mayor grado de hidratación pero tendrá una mayor probabilidad de adquirir infecciones que una piel con su pH fisiológico normal.

De todo lo anterior se concluye que el valor de pH 5.5 en la capa superficial de la piel representa entonces un equilibrio para una piel sana, apropiado para mantener el grado de hidratación de la capa córnea y que no perjudique el desarrollo de la flora microbiana de la misma.

El empleo de una adecuada limpiadora a valores de pH controlados es esencial para una piel sana. En el caso de pieles grasas se recomienda la LIMPIADORA FACIAL ÁCIDA para evitar el desarrollo del acné. En el caso de una piel mixta el GEL MOUSSANT y en una piel seca la LAIT DEMAQUILLANT.