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2017-12-01

Por: I.Q y M en C. María Teresa Álvarez

LA IMPORTANCIA DE PROTEGER TU PIEL durante el invierno

En la época invernal las condiciones del medio ambiente cambian y la piel se ve afectada de una manera notable aún en las pieles jóvenes.  Los factores que se deben tomar en cuenta al tratar la piel durante el invierno son  la emoliencia y la hidratación y la relación que existe entre ellas.

Durante el invierno al bajar la temperatura la producción de lípidos o grasas en la piel disminuye.  Los lípidos tienen funciones importantes dentro de la textura de la piel, actuando como lubricantes y protectores y ayudando a mantener el grado correcto de hidratación de la misma. Esto se debe a que la secreción grasa de las glándulas sebáceas y la secreción acuosa de las glándulas sudoríparas forman una emulsión cutánea sobre la superficie de la piel que actúa como una película aislante que permite la acumulación de humedad.

Los lípidos cutáneos tienen una acción emoliente en la piel y son los que contribuyen a mantener la superficie de la piel lisa, suave y de textura flexible.    La aplicación de productos emolientes a la piel tiene un doble efecto el de lubricar y el de hidratar.  Una película grasa aplicada a la superficie cutánea no se adhiere directamente a la piel sino a la cubierta lipo-proteica de la misma.

La condición emoliente óptima se obtiene  cuando la película grasa aplicada es capaz de emulsificarse con el agua de la superficie de la piel y de mezclarse con la película lipo-proteica de manera que forme una película aislante que impida la pérdida de agua transepidérmica.

La hidratación de la piel se ve también muy afectada con las condiciones del medio ambiente durante el invierno.  A las sustancias higroscópicas (que absorben agua) que tienen como función regular la hidratación y la capacidad de la piel para retener agua se les ha denominado “factores naturales de humectación”.  Su producción   disminuye con la temperatura y la baja humedad relativa del medio ambiente y ocasiona también pérdida de humedad.  La falta de una buena hidratación produce una piel rugosa y escamosa que puede llegar a verse marchita y arrugada y  que en ocasiones  puede llegar a producir prurito. Los lípidos presentes en la capa córnea tienen entre otras, la función de protección de los “factores naturales de humectación" con los que forma una emulsión.

Esta combinación de funciones constituye un mecanismo de defensa de la piel hacia las agresiones físicas y químicas del medio externo por lo que durante el invierno la piel se encuentra más sensible y desprotegida.

En los productos de tratamiento se debe tomar en cuenta no solo la aplicación de un producto emoliente, también la aplicación de un muy buen producto hidratante.  Cuando apliquemos un producto por ejemplo una crema para la noche con una gran proporción de emolientes es muy recomendable mezclarla con un producto como un sérum o loción con un  gran poder hidratante.

Alguna de las recomendaciones serían por ejemplo BIO ESSENCE NUIT que tiene una gran acción emoliente  o CREME REPRISE y combinarlo con BIO ESSENCE JOUR con una gran acción de hidratación o bien con EAU VITAL con ácido hialurónico . También en condiciones de frío la crema de día necesita tener un mayor poder hidratante y emoliente  como la CREME DE JOUR HYDRATATION  INTENSE.