Artículos de Interés

2017-10-01

Por: I.Q y M en C. María Teresa Álvarez

POR QUÉ SON IMPORTANTES las mascarillas faciales

El empleo de mascarillas data desde la antigüedad como práctica de embellecimiento. Las referencias más antiguas se tienen de la época de los Faraones de Egipto, donde fueron usadas con fines religiosos, sin embargo no se tienen conocimientos de su composición o efectos.

Los griegos fueron los primeros en emplear arcillas en cosmética y aplicarlas en forma de mascarillas. Después los romanos las usaron y las llevaron a Europa  junto con otras costumbres durante las guerras de conquista.

Las preparaciones en forma de mascarillas se aplicaban sobre la cara, ya sea en forma líquida o de pasta, se permitía que se secaran tratando de lograr el objetivo de mejorar la apariencia de la piel, produciendo un efecto de restiramiento y también de limpieza.

Existen diversos tipos de mascarillas como pueden ser las mascarillas de limpieza, las mascarillas en gel, las mascarillas plásticas, y las mascarillas de tratamiento.

Las mascarillas de limpieza producen un efecto de contracción a la piel, después de su aplicación. Deben poseer suficiente poder adsorbente para producir un efecto limpiador, deben ser dermatológicamente inocuas y no tóxicas.  Una vez aplicadas a la piel deben secar rápidamente y formar una película adherente cubriendo la piel, que a la vez pueda removerse sin producir ninguna molestia y que cualquier residuo pueda también removerse fácilmente con un algodón o simplemente agua.

Las mascarillas en gel tienen menor poder limpiador pero tienen la ventaja de poder llevar algún ingrediente activo como pueden ser humectantes, polifenoles de uva, amaranto, agave, y ejercen un gran poder refrescante lo que las hace muy agradables.

También existen actualmente las mascarillas denominadas “oclusivas” cuya función es ayudar a incrementar la absorción de activos a través de la piel.  Una de las más novedosas es la mascarilla polimérica que tiene una gran plasticidad que le permite adherirse al rostro. Esta película retiene el calor y aumenta localmente la temperatura de la superficie de la piel lo que lleva a un aumento en la circulación sanguínea local.   Algunos de sus beneficios son aumentar la difusión percutánea  por lo que los activos aplicados previamente penetran más profundamente llegando a las capas más profundas de la epidermis.  Esta mascarilla produce un constante efecto de hidratación extrema y  esta es una de las formas  como se favorece la absorción de los activos como pueden ser  los péptidos, el ATP y las “células madre”.

El contenido normal de agua en la capa córnea de la piel se encuentra en valores del 5 al 15% y puede ser aumentada hasta el 50 % por medio de la oclusión como la que se logra con cierto tipo de mascarillas. Cuando se retira la mascarilla el efecto sobre la piel es muy notable. Con una sola aplicación se notan beneficios rápidos.

Otro tipo de mascarillas son las elaboradas con gasa quirúrgica embebidas en activos de comprobada   efectividad  como pueden ser el ácido hialurónico, los péptidos de las matrikinas,  el chitosán y el  D-pantenol. Se dejan aplicadas de 20 a 30 minutos para dar oportunidad a que los activos se absorban a través de la piel. Estas mascarillas pueden ser aplicadas constantemente como una rutina semanal  para mantener la piel con un excelente grado de hidratación y en óptimas condiciones.