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2017-04-01

Por: I.Q y M en C. María Teresa Álvarez

LA RADIACIÓN SOLAR y la piel

La radiación solar tiene diversos efectos en las personas.  Uno de ellos es el beneficio por su función antidepresiva y en la síntesis de vitamina D.  Otro es aumentar la protección de la piel al producir una mayor cantidad de melanina.  Por lo contrario, el efecto adverso por una exposición prolongada a la radiación solar y sin protección es la enorme influencia que tiene sobre el fotoenvejecimiento y también el riesgo de causar cáncer de piel.

La radiación solar llega a la superficie de la tierra en forma de luz visible, de rayos ultravioleta UVB (280-315 nm) y UVA (315-400 nm) y de luz infrarroja. La radiación UVB no penetra profundamente en la piel solo en las capas superficiales de la epidermis.  Es la responsable del eritema o enrojecimiento de la piel.   La radiación UVA penetra profundamente  llegando a la dermis.  Es la responsable de los daños a las fibras de colágeno y elastina siendo por lo tanto la causa del envejecimiento prematuro.

La intensidad de la radiación UVB varía considerablemente dependiendo del día y de la estación siendo más intensa entre las 10 a.m. y las 2 p.m.  La radiación UVA permanece casi constante durante todo el día y el año.

El eritema o enrojecimiento de la piel producido por la radiación UVB es la que nos da una señal de alarma y nos aleja del sol. Con el UVA no tenemos esta señal.  Esto nos indica que si empleamos un filtro solar que cubra únicamente el UVB no protegerá del daño producido por la radiación UVA.

Para poder tener una adecuada selección del filtro solar es muy importante verificar que sea un filtro de amplio espectro que cubra tanto el ultravioleta B como el ultravioleta A. También es importante conocer cuál es nuestro fototipo cutáneo.

El fototipo I es la piel muy blanca que se quema fácilmente y que nunca se broncea, que a los quince minutos ya presenta eritema o enrojecimiento. En estos casos el FPS recomendado es el 50 +.

El fototipo II es la piel que se quema ligeramente, se broncea poco, con piel y cabello claro. El FPS recomendado puede ser de 30 a 50.

El fototipo III es la piel que se quema ligeramente, se broncea gradualmente, con piel ligeramente clara y cabello oscuro. El FPS recomendado es entre 15 y 30.

El fototipo IV corresponde a gente que se quema poco (piel morena), que siempre se broncea, es el tipo de piel de la gente latina y el FPS recomendado es entre 15 y 30.

Los fototipos V y VI corresponden a las personas que nunca se queman, de piel muy pigmentada en estos casos sería suficiente con la aplicación de un FPS 15

El FPS se define como la proporción de tiempo que toma la piel en enrojecerse con filtro solar en comparación con el tiempo que toma en obtener el mismo efecto sin filtro solar.

FPS = Dosis de eritema mínimo de la piel con protección / dosis de eritema mínimo de la piel sin protección.

Los ingredientes activos aprobados como filtros solares se clasifican en orgánicos e inorgánicos.  Los filtros solares inorgánicos que frecuentemente se denominan “físicos” son el dióxido de titanio y el óxido de zinc.

Algunos de los ingredientes activos de los filtros solares disminuyen su efectividad después de dos horas de exposición a la luz solar por lo que se recomienda volver a aplicar el filtro a las dos horas.

El filtro solar se debe aplicar en forma generosa y de manera uniforme sobre la piel limpia y se recomienda aplicar treinta minutos antes de la exposición solar.

En JABOTIÈRE tenemos los productos solares SUNE FPS 15 con protección media, SUNE FPS 30 protección alta y SUNE FPS 50 + con protección muy alta. Nuestros filtros se encuentran probados y se garantiza el FPS mencionado.