Artículos de Interés

2016-11-24

Por: I.Q y M en C. María Teresa Álvarez

LA VITAMINA C y la salud de la piel

La vitamina C es un activo clave para tener una piel sana.

El ácido L-ascórbico es la forma químicamente activa de la vitamina C. Es biológicamente activo en su aplicación en productos de tratamiento para la piel.

La vitamina C es un potente antioxidante y en la piel forma parte de los antioxidantes no-enzimáticos que protegen a la piel de los “radicales libres”

Cuando la piel se expone a la luz ultravioleta de la radiación solar se generan “radicales libres “. Estos inician una reacción en cadena que da por origen un daño celular. Las alteraciones químicas ocasionan  daños en la membrana celular y en las proteínas celulares incluyendo el colágeno en la dermis.

La vitamina C protege a la piel de este daño oxidativo.  La piel expuesta a la radiación solar reduce la disposición de vitamina C en la piel. Es efectiva contra los rayos UVB y  UVA de la radiación solar. La aplicación de productos con vitamina C produce también una reducción en el eritema causado por el UVB.

La vitamina E ayuda a potenciar la acción antioxidante de la vitamina C. La vitamina C es hidrofílica (soluble en agua) y la vitamina E es lipofílica (soluble en grasa) y ambas protegen los compartimentos hidrofílicos y lipofílicos de las células de la piel.

Una reserva en la piel de vitamina C es importante para una foto- protección adecuada y también   para las personas que fuman las cuales tienen niveles más bajos de vitamina C en la dermis.

Después de la aplicación diaria de un producto con vitamina C se logra una concentración máxima en cuatro días.  Esta reserva en la piel es importante para  la protección adecuada.

Una combinación de ácido ferúlico, vitamina C y vitamina E aumenta en ocho veces la eficacia de la vitamina C.  El ácido ferúlico posee actividad fotoprotectora contra la radiación UVB  y UVA . También tiene actividad anti-inflamatoria, antioxidante y aclaradora.  Esta combinación es muy efectiva para reducir el fotodaño crónico y como una prevención del cáncer de piel.

La vitamina C es esencial para la biosíntesis de colágeno. Además de reparar y regenerar las células estimula la producción natural de colágeno.

La piel madura muestra una disminución en la producción de colágeno.  En el caso del fotoenvejecimiento el contenido de colágeno disminuye al aumentar la degradación y disminuye también su síntesis. Al disminuir el colágeno se afecta la arquitectura de la dermis y la elasticidad de la piel lo que causa la formación de arrugas y disminución en la firmeza.

La vitamina C al ayudar a producir colágeno estimulando la síntesis, mejora las propiedades biomecánicas de la piel y se obtiene una piel más firme y disminuye la profundidad de las arrugas.

La vitamina C actúa también como un regulador de la pigmentación de la piel. Disminuye la melonalogénesis inhibiendo a la enzima tirosinasa y en esta forma se tiene una menor producción de melanina. Mejora en esta forma la luminosidad de la piel.

La vitamina C actúa  como un anti-inflamatorio y puede emplearse en tratamientos de rosácea y en tratamientos post-acnéicos.  Actúa promoviendo la cicatrización de heridas y previniendo la hiperpigmentación post-inflamatoria.

La eficacia de un producto con vitamina C es proporcional a su concentración pero es muy importante su estabilidad con una adecuada formulación como la que se tiene con el SERUM C JABOTIERE y se obtienen resultados óptimos al combinarlo con un HYDRAGEL JABOTIERE.