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2016-08-01

Por: I.Q y M en C. María Teresa Álvarez

LAS ISOFLAVONAS EN LOS TRATAMIENTOS COSMÉTICOS en la menopausia

Las isoflavonas de soya son uno de los activos de gran actualidad en los tratamientos cosméticos para mujeres después de los cuarenta años. Las isoflavonas se han identificado como la sustancia activa en la soya

Las isoflavonas que se emplean como activo cosmético tienen una alta concentración de genisteína la cual tiene una influencia positiva en el colágeno de la piel y de aquí en los tratamientos para retardar el envejecimiento. Se les conoce también como fitoestrógenos.

En los países asiáticos en donde se consume una gran cantidad de productos con soya se ha observado que las mujeres tienen una menor incidencia de síntomas relacionados con la menopausia.  Esto se debe a la cantidad de isoflavonas de soya que consumen en su alimentación.

Durante el proceso de envejecimiento principalmente en la menopausia la producción de estrógenos disminuye, la piel se vuelve de menor grosor y menos elástica. La piel que envejece está asociada con una atrofia de la estructura proteica de la dermis. Se observa un incremento en la sequedad y una mayor proporción de arrugas.  Todos estos cambios severos en la piel son ocasionados por la disminución en los niveles de estrógenos.

Los cambios más importantes se observan en la dermis en donde se encuentran las fibras de colágeno y elastina que son las que imparten resistencia y fuerza a la piel.  Al disminuir los niveles de estrógenos se ocasionan cambios estructurales en las fibras de colágeno y elastina y de aquí que la piel pierda firmeza y tono con la consecuente formación de arrugas.

Una de los mecanismos para monitorear el colágeno de la piel es mediante las medidas del grosor de la epidermis.  La genisteína refuerza el tejido conjuntivo y refuerza la dermis.  Los cambios en el colágeno de la piel están directamente relacionados con el grosor de la epidermis. La aplicación de un producto con isoflavonas con una alta concentración de genisteína aumenta el grosor de la epidermis mejorando la densidad o sea redensificando   la piel y esto está relacionada con la elasticidad, rugosidad y profundidad de las arrugas. Los cambios se observan después de 8 a 10 semanas de tratamiento.

Así como el reemplazo hormonal con estrógenos puede estar ligado a un cáncer de seno y útero, los fitoestrógenos como las isoflavonas de soya ricas en genísteina no tienen estos efectos laterales negativos y por lo contrario pueden reducir el riesgo de cáncer como se ha observado también en las mujeres asiáticas. La genísteina no tiene ningún efecto estrogénico en seno y útero

Sin embargo se observa  un cambio notable  muy favorable en las características de la piel con la aplicación dos veces al día del producto con isoflavonas de soya, Hydrasoy Sérum durante el día, Hydrasoy  Soin durante la noche  con una mejora en la elasticidad, rugosidad, profundidad de arrugas, y densidad de la piel.