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2016-07-01

Por: I.Q y M en C. María Teresa Álvarez

COMO PROTEGER LA PIEL de la contaminación ambiental

La piel es una barrera entre el organismo y el medio ambiente y es la que está directamente expuesta a la radiación solar y a la contaminación ambiental.

La atmósfera que rodea las grandes ciudades contiene una gran cantidad de moléculas que son agresivas a la salud de las personas y que afectan en gran medida el estado general de nuestra piel.  Contiene una  gran cantidad de óxidos de nitrógeno y ozono que unidos a la elevada radiación ultravioleta dañan las estructuras de la piel.  Este fenómeno se conoce como estrés oxidativo.

El equilibrio entre las sustancias pro-oxidantes y  los sistemas de defensa en el organismo se define como el estado antioxidante.

Entre la fuentes oxidantes a las que estamos expuestos se encuentra principalmente la alta contaminación ambiental.

La contaminación ambiental y la luz ultravioleta de la radiación solar dan origen a los “radicales libres”  Una producción excesiva de  “radicales libres” o una disminución en los sistemas de defensa antioxidante ocasiona un estrés oxidativo.

Algunos factores que aceleran la oxidación son: el calor , al aumentar la temperatura se incrementa la oxidación. La luz ultravioleta es un iniciador y catalizador muy potente de las reacciones de oxidación y es una de las causas más importantes de la formación de “ radicales libres”.

Los principales oxidantes atmosféricos son : óxido de azufre, óxidos de carbono, de nitrógeno, ozono y partículas.

Los óxidos de nitrógeno son los de mayor interés para efectos de la contaminación, provienen de la combustión de la gasolina y tienen efectos tóxicos a nivel de la piel al igual que el dióxido de azufre y el monóxido de carbono.

El ozono se crea con las reacciones de la luz solar con los óxidos de nitrógeno y dióxido de azufre que contaminan la atmósfera y es uno de los principales generadores de “radicales libres”. El ozono  químicamente es muy activo y es un oxidante muy fuerte que irrita las vías respiratorias, agrava algunas enfermedades crónicas y afecta en una gran medida la calidad de la piel al   producir oxidantes generadores de “radicales libres".

Las pequeñas trazas de metales tales como plomo, hierro, cromo, cadmio y cobre actúan como catalizadores de las reacciones de oxidación.  Estas partículas son emitidas a la atmósfera en cantidades que pueden llegar a ser tóxicas para la piel. El plomo es un metal de alta toxicidad que ocasiona diversos problemas que pueden llegar a afectar el sistema nervioso central. El cromo no solo se absorbe por vía respiratoria sino también cutánea . Se acumula en los tejidos y causa dermatosis y úlceras en la piel.

El efecto más importante de la oxidación en la piel es producido por el ataque de “ radicales libres”, los cuales son el fenómeno principal en el proceso de envejecimiento al dañar a las células.

La oxidación y degradación de los lípidos de la piel afecta la función barrera de la misma , ya que los lípidos son esenciales para conservar la integridad de la barrera cutánea. Al afectar esta barrera se producen dermatosis como psoriasis, dermatosis irritantes y atópicas.

La contaminación tiene en la actualidad una importancia creciente en el envejecimiento cutáneo. Los ambientes muy contaminados ejercen una influencia negativa en la piel, sobre todo en las grandes ciudades y en las zonas muy industrializadas.  Además de la gran formación de “radicales libres”, las materias sólidas se adhieren a la piel  constituyendo un impedimento para el normal desarrollo de sus funciones.

La piel cuenta con una serie de defensas antioxidantes.  Una parte de ellas son vitaminas, otras enzimas.  Los antioxidantes como la Vitamina C y  E inhiben la peroxidación de los lípidos. El Beta-caroteno es el precursor de la Vitamina A y tiene un efecto protector de las células neutralizando los radicales libres y aumentando la resistencia inmunológica.

La aplicación constante de productos antioxidantes como el Soin Enzymucell  protector celular antioxidante  mejora la capacidad de reserva de la piel. Una aplicación de productos con Vitamina C como el Serum C plus, Vitamina E, carotenoides y enzimas antioxidantes como la SOD ( super óxido dismutasa),la glutatión peroxidasa  y la coenzima Q10, que es la que se destruye con mayor rapidez, disminuye la afectación ante los oxidantes del medio ambiente y en esta forma  se disminuyen las patologías y se mantiene una piel sana. Otro factor importante es la protección ante la radiación ultravioleta.

Una buena terapia antioxidante protege  nuestra piel ante los ataques del medio ambiente y es  una parte  crítica de un plan para retardar el envejecimiento.