Artículos de Interés

2015-09-22

Por: I.Q y M en C. María Teresa Álvarez

EL AMARANTO: UN NUEVO INGREDIENTE en los productos cosméticos

El Amaranto es uno de los cultivos más antiguos de Mesoamérica. Lo conocían los Mayas, los Aztecas y los Incas. Los primeros datos de esta planta datan de 10,000 años, sin embargo su empleo en los productos cosméticos es muy reciente.

Se le consideraba una planta sagrada y se utilizaba en los rituales mágico-religiosos a la que se le atribuían también propiedades curativas especiales. Así al ser considerado alimento para los dioses se veía reservado para la élite.

El nombre de Amaranthus significa en griego “flor inmortal” o flor que no se marchita. Su nombre también significa vida eterna debido a que crece en tierra poco fértil y con una mínima cantidad de agua y también porque una sola planta produce una cantidad enorme de semillas.

 

ACEITE DE SEMILLA DE AMARANTO Y SU APLICACIÓN EN LA PIEL

La composición de los lípidos que conforman el aceite de Amaranto ha sido de un gran interés en la industria cosmética. Se encuentra en él una importante cantidad de ácidos grasos insaturados, tocoferoles, fitoesteroles y algo muy interesante, su contenido en escualeno.

El aceite de amaranto se extrae de la semilla constituyendo un siete por ciento de la misma.  Tiene un alto contenido de ácidos grasos esenciales, entre ellos el linoleico y linolénico.  Estos ácidos grasos tienen un gran poder de emoliencia además de disminuir la pérdida de agua transepidérmica. Al incorporarlos en un producto y aplicarlos a la piel,  los ácidos grasos esenciales linoleico y linolénico se incorporan a las membranas celulares y a las ceramidas entre los corneocitos, restaurando la barrera cutánea y en esta forma mejoran el microrelieve de la piel.

El escualeno que es otro componente importante del aceite de semilla de Amaranto es también un componente natural de los lípidos de la piel cuya función es mantener la flexibilidad y suavidad de la misma.  En esta forma contribuye también a disminuir las líneas de expresión y retardar los efectos del envejecimiento.

Finalmente formando parte del aceite de semilla de amaranto se encuentran los tocoferoles o vitamina E, que contribuyen a retardar el proceso de oxidación.

 

EL ACEITE DE SEMILLA DE  AMARANTO  Y SU RELACION CON LA HIDRATACIÓN

La aplicación de productos con aceites como el del Amaranto con una composición idónea de ácidos grasos esenciales tiene una gran relación con el grado de hidratación de la piel.  Son uno de los principales responsables de la retención de agua en la misma.

Los lípidos que se encuentran en la superficie de la piel o que se suplen con una crema emoliente como es el caso de una crema con aceite de amaranto contribuyen a la protección de la misma contra la pérdida de agua transepidérmica. (TEWL).

Así al aplicar a la piel un producto con un aceite como el Amaranto estamos contribuyendo a mejorar el grado de hidratación.

 

TRATAMIENTO DE LA PIEL CON EMULSIONES CON AMARANTO

Al aplicar a la piel un emoliente disminuyen visiblemente las asperezas superficiales que se encuentran en la misma.  El resultado inmediato es suavidad y lisura.

Desde el punto de vista de su composición de ácidos grasos el aceite de semilla de amaranto representa una de las mejores opciones para el tratamiento de la piel principalmente por su contenido de ácido linoleico. Esto lo hace idóneo de aplicarse casi en cualquier tipo de piel incluso en pieles con tendencia al acné en la cuales es recomendable la aplicación de ácido linoleico.

Así la crema con aceite de amaranto podría considerarse como una crema emoliente para aplicación casi en cualquier tipo de piel. En esta forma representa una gran alternativa como una crema para diversas aplicaciones.